El hombre viene desde todas las latitudes.
Su brazo de gigante se apresura a sacudir los pliegues de la historia.
El hombre rebelde se acerca a reclamar sus derechos.
Baja de las montañas a mostrar sus preclaras manos
con la que empuña el fusil de Dios y del hombre.
Sube desde las raíces más profundas,
empapado de amor como una guerrilla.
El hombre viene desde todas las latitudes
y su paso vital pretende encender el universo entero.
Súrge de nosotros como un disparo justiciero de verdad y sangre
esperado durante tantos y tantos siglos.
El hombre que viene no teme a la muerte
porque su deber de revolucionario no cabe en ella.
El hombre viene desde todas las latitudes y dice ¡basta!
Surge desde Dios para bautizar con fuego.
Viene desde todas las latitudes porque ama.
El hombre verbo camina erguido.
Se le puede ver desde la lejanía acercarse cada vez más.
Viene a enfrentarse a sus circunstancias como hombre digno.
domingo, 22 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario